¿Qué me aporta una prueba de esfuerzo si quiero hacer ejercicio físico?


¿Es totalmente seguro iniciar por mi cuenta un ejercicio si llevo tiempo sin practicar?

Ahora que se acerca unos de las pruebas más conocidas de España - La Africana - muchas personas deciden iniciarse en el ejercicio físico para poder completarla.


Tanto si eres una persona sedentaria y te has trazado como objetivo para el año comenzar a practicar ejercicio, como si eres deportista y, tras un periodo de inactividad, te has empeñado en volver a ejercitar los músculos, quizás esto te interesa.


¿Por qué hay que hacer una valoración médica previa a iniciar un ejercicio?

Según la Sociedad Española de Cardiología (SEC), cada año ocurren en España en torno a 200 muertes súbitas. El 90% de ellas se deben a causas cardiovasculares, es decir, a anomalías congénitas no diagnosticadas y silentes, arritmias y otras dolencias cardíacas que no se han detectado.


Además, si cumples uno o varios de estos puntos, la Federación Americana de Medicina Del Deporte recomienda, a parte de una evaluación médica, realizar una PRUEBA DE ESFUERZO PREVIA a iniciar la actividad deportiva.


Los criterios para hacerte una prueba de esfuerzo son:

- Si no tienes ninguna enfermedad, eres mujer mayor de 55 años o varón mayor de 45 años y tu objetivo es realizar ejercicio de alta intensidad, es decir, en el que llevas tu frecuencia cardíaca al límite (en sedentarios puede ser cualquier esfuerzo).

- Si tienes más de 35 años y tienes dos o más factores de riesgo: sedentarismo, la tensión alta, fumador, diabetes, obesidad, historia familiar de enfermedades del corazón...


Prevenir es curar y el deporte, si se hace bien, es la herramienta curativa más poderosa.


"El mejor deporte es el que se practica".