Batidos de proteínas, ¿necesarios?


Una marca de "proteína" en polvo

Muchos de vosotros al leer la palabra "proteína" seguramente os hayáis imaginado un bistec de ternera, la pechuga de pollo o bien el bote de proteínas que el "entrenador" personal de tu mejor amigo le ha recomendado tomar.


Las proteínas son un tipo de macronutrientes (no entraré en tecnicismos), al igual que los hidratos de carbono y las grasas.


Las necesidades diarias de proteína en una persona sana, no deportista, suelen ser de 0.8 gramos por kilo de peso, es decir que del total de calorías que consumes al día, lo recomendado es tomar un 15%. Un 15%, o sea, con poco cubrimos nuestras necesidades de proteína.


En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado advirtiendo que existen fuertes evidencias que relacionan el consumo de carnes rojas (ternera, caballo, cordero y cerdo) y derivados cárnicos (carnes procesadas tipo hamburguesas, salchichas, embutidos...) con el cáncer de colon (hasta un 33% de los casos se relacionan directamente con su consumo habitual).


¿Sabías que el 77% de la proteína que ingerimos los españoles proviene de alimentos de origen animal, siendo el grupo de alimentos cárnicos y derivados, la primera fuente de proteínas? ¿Y sabías que el consumo de proteína en España duplica las recomendaciones de cualquier organismo científico nacional o internacional?


Pues después de saber estos datos, imagina que además hay gente en los gimnasios que toma botes de proteínas. ¿Cómo te quedas? 3 de cada 10 personas que acude a un gimnasio toma estos suplementos.


Alguien podría decir que los deportistas toman más proteína porque sus necesidades son mayores. Si alguien dijese eso yo le contestaría que en 2007 la Organización Mundial de la Salud publicó un documento de referencia en el ámbito académico con relación a las proteínas, en el que se puede leer: "la ingesta de proteínas provenientes de la dieta de los atletas suelen superar con creces las recomendaciones" y añade que "hay una ausencia de evidencias de que consumir más proteína de lo recomendado beneficie el rendimiento atlético o físico, y que lo prudente por tanto es evitar las ingestas elevadas".


En 2009, el American College of Sports Medicine y la American Dietetic Association declaraban conjuntamente que las recomendaciones de ingesta de proteínas para atletas normalmente se pueden cubrir con la alimentación habitual sin ser precisa la utilización de suplementos de proteínas y otros suplementos.


Pese a ello muchos deportistas, entrenadores (y vendedores) siguen pensando que es esencial ingerir proteína extra para maximizar el rendimiento y/o para muscular. Negocio multimillonario como pocos.


¿Y si os digo que un porcentaje nada despreciable de estos botes contiene "sorpresitas"? Un estudio publicado en 2004 y actualizado en 2008, en el que participaron los mercados de 13 países distintos, concluyó que el 15% de una muestra internacional de estos "botes" estaba adulterada, es decir, que tenía otros compuestos que no figuraban en la etiqueta, principalmente efedrina y nandrolona.


La Agencia Mundial Antidopaje reconoce que las políticas nacionales de control de los productos dietéticos suelen ser bastante blandas y advierte que los productos dietéticos y los elaborados a base de plantas, especialmente aquellos destinados al deporte, pueden contener sustancias no declaradas en la etiqueta y podrían dar positivo en los controles antidopaje, por no hablar de los potenciales efectos nocivos para la salud.


Tener un diploma de un curso de nutrición- entrenador no los convierte en sanitarios, consulta siempre - no me cansaré de decirlo - a profesionales que saben cuidar de la salud.