¿Por qué existe tanto sobrepeso en la ciudad de Melilla?

El Dr. Palao, endocrino de la Clínica Rusadir, para una entrevista en Melilla Hoy

ENTREVISTA PARA EL PERIÓDICO MELILLA HOY 15 de septiembre de 2019

Cada vez más, el sobrepeso y la obesidad se van haciendo más visibles entre los ciudadanos, tanto a nivel local como a nivel nacional.


El sobrepeso es un estado de forma que consiste en tener un Índice de Masa Corporal (IMC) por encima de lo recomendado.


Pero, ¿qué es el IMC? Según explica el endocrino, David Palao, “el IMC es la división entre tu masa corporal en kilogramos y tu medida en metros al cuadrado, es decir, una fórmula matemática que ayuda a clasificar a la persona dentro de un peso bajo, normal o elevado".


"Esta herramienta puede ser utilizada a nivel poblacional pero en determinados grupos de personas es necesario complementarlo con otras herramientas de composición corporal, como pueden ser la medición de pliegues cutáneos y/o la impedanciometría, entre otras".

ÍNDICES DE ALERTA

Según el doctor Palao, en España, como indican las estadísticas del Ministerio de Sanidad en su última encuesta sobre salud, un 54,5% de la población adulta sufre exceso de peso (sobrepeso + obesidad), es decir, 1 de cada 2 españoles.


Pero no solo las cifras para mayores de 18 años son alarmantes, sino que señala que un 28.6% de la población infantil también lo padece; por lo tanto, 3 de cada 10 niños poseen un IMC por encima de la normalidad.


En Melilla los datos nos sitúan en la parte alta de la tabla, ya que un 60,3% de los melillenses sufre exceso de peso; estos datos posicionan a la localidad en el quinto puesto de las comunidades con mayores índices, ya que el primer puesto se lo lleva la ciudad hermana, Ceuta, con un 65.5%.


Por otro lado, los datos de la población infantil de Melilla apuntan que existe un 36% de niños con exceso de peso, ocupando un sexto puesto en la lista nacional. La primera comunidad autónoma de la lista es nuevamente, para la localidad caballa, con un 37,1%.

FACTORES IMPLICADOS

El sobrepeso es la antesala de la obesidad, pero ambas entidades tienen consecuencias sobre nuestra salud.


"El exceso de peso está determinado por diversos factores, algunos de ellos modificables como son la alimentación, el sedentarismo, los factores hormonales, la educación…

Sin embargo, hay causas que son inmodificables, como la genética".

“Recordando a Julio Basulto, uno de mis profesores de la facultad, las medidas para prevenir la obesidad se pueden resumir con la palabra S.A.L.T.A.R”, así pues comienza desgranar cada letra.


1) “S” de sedentarismo; “Melilla es una ciudad pequeña y llama la atención que una parte importante de la población utiliza el coche para casi todo. Si queremos prevenir coger peso, deberíamos pensar en dejar el coche o la moto de lado y utilizar más las piernas para movernos. Tenemos el segundo índice más alto de sedentarismo de todo el territorio nacional”.

2) “A” de alcohol; “la población española tiene la errónea creencia de que tanto el vino como la cerveza no son bebidas alcohólicas. El español medio, según las encuestas de salud, consume más calorías que provienen del alcohol que de las legumbres. Se debe beber lo mínimo y si puede ser no beber alcohol. Una medida para disminuir su consumo podría ser subir los impuestos a este tipo de productos”.

3) “L” de lactancia materna; “la lactancia artificial se ha demostrado que es un factor de riesgo para desarrollar obesidad en la edad adulta. Por este motivo son importantes los grupos de apoyo para las mujeres que desean dar el pecho a sus hijos. La lactancia materna es lo fisiológico y es un seguro de vida tanto para la mamá como para el bebé”.

4) “T” de tabaquismo; “está comprobado cómo el tabaco influye de manera directa en el aumento de peso, dado que las personas que fuman tiene otros comportamientos menos saludables".

5) “A” de alimentación; “presumimos de dieta mediterránea pero no la cumplimos, es evidente. Y no la cumplimos porque continuamente nos bombardean con anuncios de productos alimentarios que no son sanos, pero que nos hacen creer que sí lo son y por ese motivo lo compramos. Hemos aparcado el cocinar en casa por comprar alimentos precocinados, la mayoría de ellos de alta densidad calórica, con mucha sal y mucho azúcar, lo cual nos modifica el gusto y hace que alimentarnos correctamente nos suponga un suplicio”.

6) “R” de relaciones sociales; “está comprobado que la persona con exceso de peso se suele relacionar con personas que tienen los mismo hábitos que ella, por lo que es importante rodearse de personas con hábitos saludables”, explica el doctor Palao.

MELILLA, CIUDAD SEDENTARIA

Pero el profesional de la endocrinología destaca que “en Melilla uno de los factores que más se puede destacar es el sedentarismo”. “No solo lo dicen los datos del ministerio, se puede ver cuando se sale a las calles, toda la ciudad está llena de coches, siendo una de las comunidades con más vehículos por metro cuadrado, por lo tanto se demuestra que el ciudadano melillense no opta por ir andando a los lugares, sino que prefiere coger el coche”, explica.


Las estadísticas del INE, la Ciudad de Melilla ocupa el segundo puesto en sedentarismo en tiempo de ocio, es decir, que cerca de un 60% de la población lo es. Algo que llama la atención porque la ciudad melillense destaca, entre otros aspectos, por la multitud de deportes.


“Existe mucha población que practica deporte, sí, según los datos oficiales 4 de 10 melillenses cumple con la actividad mínima diaria, pero 6 de cada 10 melillenses no lo hace. Debería educarse a los padres para que los críos jueguen más en la calle y no tanto así con las tablets y consolas, además de proponer políticas que favorezcan que el uso del coche sea minoritario, aumentar el número de horas de educación física en los colegios…”, apunta el Dr. Palao.

POLÍTICAS PARA EL BIENESTAR

“Hay mucho trabajo por hacer, pero es complicado. La industria alimentaria gasta mucho dinero en publicidad. Además, no existen políticas a nivel educativo que permitan prevenir la obesidad, como podría ser incluir una asignatura obligatoria de nutrición en los colegios”.


“La alimentación se está americanizando” En este sentido, indica un dato que “llama la atención” y es que 2 de cada 10 niños menores de 10 años consumen 2 litros de cualquier tipo de bebida energética, “un producto que no está para nada recomendado para ellos; si eso lo permiten los padres no quiero imaginar cómo será el resto de la alimentación de esos niños”.

“Hay que saber interpretar las etiquetas nutricionales de los productos para saber qué es lo que comemos”

El endocrino, David Palao, pone el acento en que “la mayoría de los usuarios desconoce qué significa hacer una compra saludable. Muchos de los pacientes que acuden a consulta creen que una compra saludable es comprar productos “ligth” o “eco”.

Nadie nos enseña a interpretar las etiquetas nutricionales de un producto del supermercado”.


El profesional incide en que “siempre es preferible comprar productos frescos: frutas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva, cereales integrales, carne blanca, pescados, huevos… y evitar los productos envasados y procesados, es decir, aquellos que llevan etiqueta nutricional".


Si el ciudadano no tiene otra opción que comprar productos envasados, el endocrino remarca que “dentro de lo malo hay que buscar lo menos malo, por ello es necesario saber interpretar la etiqueta, para conocer lo que comemos”.

PD: me he tomado la libertad de modificar ligeramente la entrevista original para completar algunos datos y modificar algunos que no estaban bien trascritos.