¿Quieres adelgazar? Empieza por dejar el pan blanco.

El pan blanco es almidón, miles de moléculas de azúcar unidas

9 de cada 10 españoles consume pan a diario.


Los españoles ingerimos - según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente - 1.521 millones de kilos de pan en 2016.


Eso se traduce en que cada español consume al año unos 35 kg de pan (de media).


Estos datos no paran de incrementarse. Bueno no. El año 2017 descendió un 3% el consumo de pan con respecto a 2016, pero curiosamente se incrementó un 3% el consumo de bollería industrial. Peor todavía.


Todo ello va en la misma línea del incremento de personas con sobrepeso y obesidad. ¿Coincidencia? Yo creo que no.


Mucha gente cree que el pan es sano. No es verdad. Eso está muy alejado de la realidad.


La culpa de que la población siga creyendo eso la tienen las instituciones que - financiadas por la industria - siguen publicando pirámides nutricionales en las que el pan figura en la base de la misma. O sea que estimulan a la población a seguir comiendo pan.


El pan blanco (tanto el de barra como el de molde, como picatostes, piquitos....), se fabrica con harina refinada. La harina refinada, para el que no lo sepa, desecha del cereal tanto el germen como el salvado (donde están las sustancias interesantes desde el punto de vista nutricional), dejando únicamente el almidón. De ahí el nombre de "refinada".


El almidón es una molécula larga compuesta por glucosa, y nuestro organismo tiene una facilidad pasmosa para convertirla en azúcar desde el minuto 1 que entra en contacto con la saliva (gracias a la amilasa salival).


Dicho de otra manera, comer pan blanco es como pegar un bocado al azucarero.

Las harinas refinadas no están únicamente en el plan blanco, sino también en galletas, bollería, pasta blanca, arroz blanco... POR LO QUE TAMPOCO SON SALUDABLES, dado que favorecen la ganancia de peso por su elevado índice glucémico.


Si quieres adelgazar, empieza por el pan. El pan no es necesario, de hecho es un producto de alta densidad energética (tiene muchas calorías) y es muy bajo en nutrientes.


Si eres pan-adicto y no puedes eliminarlo, opta por sus variantes 100% integrales. Pronto verás el cambio en tu peso y tu salud lo agradecerá.


Buen fin de semana.