¿Es saludable una copita de vino?


Lo que diré a continuación del vino es extrapolable a la cerveza o a cualquier bebida alcohólica. Porque sí, el vino es una bebida alcohólica (hay quien todavía no lo tiene claro).


¿Os han dicho que el vino es bueno para el corazón, o lo habéis leído en algún sitio? Pues os han mentido.


En 2012, la OMS (Organización Mundial para la Salud) publicó un documento que os recomiendo leer aquí. Si lo leemos, encontraremos que el alcohol es perjudicial para el sistema cardiovascular.


Por si no os fiáis de la OMS (haréis mal), leed lo que dice la Comisión Europea: un consumo moderado de alcohol aumenta el riesgo a largo plazo de sufrir cardiopatías.


Pero si hay alguien que todavía no se lo cree, traigo algo más, una revisión de la literatura científica, publicada en una prestigiosa revista, el British Medical Journal , que evaluó 56 estudios epidemiológicos para concluir que el alcohol aumenta el número de eventos coronarios en los bebedores incluyendo aquéllos que toman alcohol de forma “moderada“.


Pero puede que no sólo hayáis escuchado que el vino es bueno para el corazón, sino que además disminuye la mortalidad poblacional, ¿os suena?

Os aporto una revisión sistemática, publicada en 2016, que concluye que el bajo consumo de alcohol no ejerce beneficios netos en la mortalidad cardiovascular al compararlo con la abstinencia de por vida o con el consumo ocasional de alcohol.


Además, para vuestra información, cada año fallecen 780.000 personas a causa de eventos cardiovasculares atribuibles directamente al alcohol.


Seguro que se te ha quedado la misma cara que a un conejo que se le deslumbra con las luces largas de un coche, y estoy convencido que piensas: “este tío podrá decir lo que quiera pero yo en algún sitio he escuchado que los que no beben se mueren más que los que beben”.

Yo también lo he escuchado y leído en algunos estudios. Entonces, ¿quién tiene razón?


Te lo explico. Existen algunos estudios que observan (observar no es lo mismo que demostrar) que las personas que beben alcohol tienen menos riesgo de mortalidad que las que no beben. Esas conclusiones “llamativas” nos obligan a revisar bien la metodología de los estudios, y cuando lo haces te das cuenta que se llegan a esas conclusiones por 3 motivos:


1) El no bebedor incluido en el estudio lo es porque en la mayoría de las ocasiones antes era alcohólico. Lo que aumenta su riesgo de mortalidad no es que no beba alcohol, sino que antes era bebedor.


2) Los no bebedores incluidos en los estudios muchas veces lo son porque tienen alguna enfermedad que les contraindica la toma de alcohol. Es la enfermedad lo que incrementa la mortalidad, no el hecho de no beber.


3) Y tercer motivo y más importante: el nivel socio-económico. Las personas moderadas en el consumo de alcohol tienen un nivel cultural más alto y son más moderadas en sus actos: fuman menos, hacen más ejercicio y comen mejor.


Todo esto es lo que hace que obtengan un beneficio cardiovascular y no el consumo de alcohol, que como factor de riesgo se diluye entre los resultados.


Si aún no lo asimilas tengo más. En 2016 la Fundación Internacional para la Investigación del Cáncer publica que hay pruebas sólidas para relacionar el consumo de alcohol con las neoplasias del tracto digestivo y mama. Además recomiendan que para prevenir el cáncer lo mejor es NO beber alcohol.


Datos interesantes: en España, 9 de cada 10 españoles bebe alcohol de forma habitual, y somos un país en el que se ingieren más calorías provenientes del alcohol que de las legumbres.


En la prestigiosa revista Lancet se publica, y os dejo la gráfica para que veáis que el alcohol es la droga que más muertes (directas e indirectas) provoca a nivel mundial.


El alcohol es la droga que más muertes, directas o indirectas, provoca a nivel mundial